«En el mundo amateur, representé a España en los Juegos Olímpicos de 2012. Hice 110 combates, de los cuales gané 100. Actualmente estoy fichado en Estados Unidos, siendo el primer boxeador en lograr un contrato en Nueva York. Llevo 13 combates profesionales, con 13 victorias, y me mantengo invicto.
Utilizo la cámara hiperbárica principalmente para recuperarme antes de los combates, metiendo la mayor cantidad de oxígeno posible en mi cuerpo para sentirme perfecto al enfrentarme al ring. Me interesa estar en la mejor condición física posible, con la mayor resistencia. Es como si aumentara mi fondo físico.
Dependiendo de la modalidad y la técnica del boxeador, ya sea alguien explosivo o con mucha velocidad, como en mi caso, o un boxeador fuerte y resistente como los fajadores, el músculo necesita estar bien oxigenado. Los boxeadores con más masa muscular suelen agotarse antes porque requieren más oxígeno para mantener su energía. En mi caso, la cámara hiperbárica me ayuda mucho con la recuperación, ya que me permite mantener mi velocidad y explosividad durante más tiempo.
Hoy en día los combates son de 12 asaltos, aunque antiguamente eran de 15. Estos son los combates que solemos ver en títulos mundiales en Estados Unidos, como los de Canelo o Floyd Mayweather. Yo estoy en la fase de ocho asaltos, pero el entrenamiento previo incluye simulaciones de combate (sparring) al máximo, donde hacemos hasta 10 o 12 asaltos.
Lo importante para mí es dosificar mi explosividad y velocidad para usarlas estratégicamente a lo largo del combate. Es como tener un «óxido nitroso» que usas cuando lo necesitas. Si lo usas todo en los primeros asaltos, al final del combate vas a sufrir porque es largo. Por eso voy usando mi explosividad en momentos clave.
De momento nunca he tocado la lona y espero que siga siendo así. Recomiendo el uso de la cámara hiperbárica a todos los deportistas y a cualquier persona en general. No solo es útil para nosotros en términos de forma física y recuperación, también es excelente para quienes sufren esguinces, cortes o dolores«.
Jonathan “Maravilla” Alonso








